El canciller Pablo Quirno aseguró que Argentina no evalúa romper relaciones diplomáticas con Brasil, pese al fuerte conflicto político generado en los últimos días. La declaración buscó bajar la tensión luego de los cruces entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.

Desde la Cancillería intentaron transmitir que, más allá de las diferencias ideológicas entre ambos mandatarios, existe una relación bilateral que incluye intereses económicos, comerciales y estratégicos. Brasil continúa siendo uno de los principales socios de Argentina en la región.

Sin embargo, la escalada de declaraciones y enfrentamientos públicos volvió a generar preocupación sobre el impacto que puede tener el conflicto en la política exterior argentina. La crisis expone las dificultades del Gobierno para sostener vínculos diplomáticos con países clave mientras profundiza sus alineamientos políticos

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