El Gobierno nacional dispuso la eliminación del Ministerio del Interior como parte de una reestructuración del gabinete. La medida fue oficializada mediante un decreto que reorganiza las áreas del Poder Ejecutivo. En ese marco, las funciones de la cartera pasaron a depender de la Jefatura de Gabinete.

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó a cargo de absorber las tareas que antes concentraba ese ministerio. Entre ellas se destacan la relación con las provincias, la coordinación con municipios y la gestión de asuntos electorales. De esta manera, se centraliza en una sola área la articulación política del Gobierno.

La decisión se da tras la salida de Manuel Adorni y el rediseño del esquema de funcionamiento del Ejecutivo. El nuevo modelo incorpora además vicejefaturas para ordenar las funciones internas. El objetivo oficial es simplificar la estructura estatal y concentrar la toma de decisiones.

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