La firma santafesina Vassalli podría cambiar de propietarios en una operación que busca rescatar a la compañía y reactivar su capacidad productiva.
La fabricante de cosechadoras Vassalli atraviesa horas decisivas en el proceso de transferencia de la empresa a un nuevo grupo inversor. La operación, valuada simbólicamente en un dólar, apunta a resolver la delicada situación financiera que enfrenta la compañía y garantizar su continuidad en el mercado de maquinaria agrícola.
El esquema de adquisición contempla la absorción de pasivos y un plan de reorganización destinado a recuperar la actividad industrial de la planta ubicada en Firmat. Los potenciales compradores consideran que la marca conserva un importante valor estratégico dentro del sector agroindustrial argentino.
La expectativa está centrada en que el cambio de conducción permita preservar empleos, normalizar la producción y devolver protagonismo a una empresa que durante décadas fue una referencia para la fabricación nacional de cosechadoras.




