El Gobierno avanzó con la reglamentación del nuevo sistema de indemnizaciones previsto en la reforma laboral. El esquema incorpora un fondo financiado con aportes mensuales de los empleadores para cubrir despidos. La medida busca modificar el modelo tradicional de pago directo al trabajador.
El nuevo mecanismo funcionará como una cuenta acumulativa administrada por entidades financieras, con criterios de liquidez y cobertura. El objetivo es garantizar que existan fondos disponibles incluso en contextos de crisis o despidos masivos. La autoridad de aplicación será la encargada de fijar los parámetros mínimos y supervisar el sistema.
Además, la reforma establece que la indemnización se calculará solo sobre el salario mensual habitual. Se excluyen conceptos como aguinaldo y vacaciones, reduciendo el monto final. El Gobierno apunta a dar previsibilidad y disminuir la litigiosidad laboral.





