Santiago Caputo quedó en el centro de la escena política tras referirse a su permanencia dentro del Gobierno en un contexto de tensiones internas. El asesor dejó en claro que su salida solo ocurriría si el propio presidente Javier Milei se lo solicita de manera directa. Sus declaraciones evidencian las disputas que atraviesan al oficialismo en una etapa de reconfiguración.
El episodio expone diferencias dentro del círculo cercano al Presidente, donde conviven distintos sectores con visiones estratégicas diversas. En ese marco, Caputo se posiciona como una figura clave en la toma de decisiones, pero también como un actor cuestionado. La interna suma ruido en un momento donde el Gobierno busca consolidar su rumbo político.
A pesar de las tensiones, el asesor intenta mostrarse alineado con Milei y descarta una salida voluntaria. Su postura refuerza la idea de que la resolución del conflicto dependerá exclusivamente del Presidente. Mientras tanto, el escenario interno continúa abierto y con señales de inestabilidad.




