Luis Caputo definió el conflicto en Medio Oriente como un «shock externo» y aseguró que el orden fiscal permitirá a la Argentina absorber mejor el golpe financiero.

Desde el Palacio de Hacienda se emitió un mensaje de tranquilidad hacia los mercados. A pesar de la caída de los bonos y las acciones en Nueva York, el Gobierno sostiene que los fundamentos de la economía argentina son sólidos. Para el ministro Luis Caputo, el haber alcanzado el superávit financiero y la baja del riesgo país previa al conflicto son los pilares que evitarán una crisis mayor a nivel local.

Sin embargo, en los despachos oficiales admiten que el encarecimiento de la deuda y la caída de las bolsas complican el regreso de Argentina a los mercados voluntarios de crédito, una meta clave para este 2026. El plan oficial se centra ahora en monitorear la brecha cambiaria y asegurar que el BCRA no pierda el control del mercado ante la demanda de cobertura.

El Gobierno apuesta a que la situación en el Golfo se estabilice rápidamente. Mientras tanto, el mensaje hacia los industriales y el sector productivo es mantener la calma: el impacto en los insumos importados será monitoreado para evitar que el conflicto bélico se transforme en una nueva escalada de precios en las góndolas argentinas.

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