La decisión de Glencore de reabrir Alumbrera marca uno de los movimientos económicos más relevantes del año para la industria extractiva. Tras ocho años de inactividad y un largo período de cuidado y mantenimiento, la compañía anunció que la operación volverá a trabajar hacia fines de 2026 y que la producción se retomará en el primer semestre de 2028. El anuncio llega en medio de un ciclo internacional de precios altos y una renovada ola de inversiones en el sector.
La reactivación movilizará recursos, proveedores y capital humano en todo el país. Alumbrera aportará 75.000 toneladas de cobre en cuatro años, además de oro y molibdeno, lo que impulsará exportaciones y generará divisas en un contexto donde la economía argentina necesita fortalecer sus saldos externos. El efecto derrame será especialmente significativo para Catamarca y las provincias del NOA, que integran una red de proveedores cada vez más profesionalizada.
En paralelo, Glencore confirmó que la vuelta de Alumbrera permitirá acelerar proyectos estratégicos como MARA y El Pachón. Solo estas dos iniciativas contemplan inversiones por más de US$ 13.500 millones, con un impacto estimado de 10.000 empleos directos en construcción y miles más en servicios asociados. El sector minero se consolida así como uno de los motores productivos con mayor capacidad de atraer inversión extranjera de largo plazo.
El anuncio refuerza la idea de que la minería se encamina a convertirse en un eje estructural del desarrollo argentino. Con una demanda global creciente y recursos que el país aún no explotó plenamente, la reactivación de Alumbrera es vista por analistas como una señal temprana de un ciclo expansivo que podría transformar la matriz productiva nacional.





