Tras haber postergado su asunción por problemas cardíacos, Juan Schiaretti finalmente se incorporó a la Cámara de Diputados, pero su debut se vio opacado por su inasistencia a la sesión por la reforma laboral. El líder del peronismo cordobés no estuvo presente para definir una votación que su propio bloque decidió dividir.

La ausencia del exmandatario se lee en clave política como un mensaje de distanciamiento o, al menos, como una negativa a quedar pegado a una ley de alto costo social. Aunque su salud fue el motivo de las demoras iniciales, esta nueva falta ocurre en medio de un clima de máxima presión parlamentaria.

Con Schiaretti fuera del recinto, el bloque Provincias Unidas pierde su figura de mayor peso político en el debate. La falta de liderazgo presencial en esta sesión clave podría debilitar la capacidad de negociación de Córdoba frente a las futuras leyes que el Gobierno de Milei pretende enviar al Congreso.

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