Los adolescentes de entre 14 y 16 años, los principales afectados por la medida, muestran opiniones divididas sobre la pérdida de sus espacios virtuales.
El colectivo de adolescentes de 14 y 15 años, que actualmente tiene acceso legal a redes sociales, se verá directamente impactado por la nueva ley en España. En consultas realizadas por organizaciones juveniles, muchos expresan su malestar al sentir que se les priva de sus canales de comunicación y expresión creativa predominantes.
Por el contrario, algunos grupos de jóvenes admiten sentir la presión de «estar siempre conectados» y ven en la regulación una oportunidad para desmarcarse de las expectativas digitales. La ley abre un espacio para repensar el ocio juvenil en España y la necesidad de ofrecer alternativas culturales y deportivas atractivas fuera de la red.
El Gobierno ha indicado que se tendrán en cuenta las opiniones de los consejos de juventud en la redacción final del texto para asegurar que la ley, aunque restrictiva, no desconecte totalmente a los jóvenes de las herramientas digitales educativas y de utilidad pública.





