La ampliación del Puente Labruna busca duplicar capacidad y mejorar la movilidad en una zona estratégica. Las obras obligan a cortes temporales como el de Cantilo.

La ampliación del Puente Labruna se presenta como una obra central dentro del plan de mejoras viales en el norte de la Ciudad de Buenos Aires.

El objetivo es incrementar la capacidad de circulación en un punto donde se registran altos niveles de tránsito, especialmente en horarios pico y días de eventos.

En el marco de este proyecto, se realiza la incorporación de nueva infraestructura que requiere trabajos por etapas, incluyendo la colocación de vigas y tareas sobre la estructura del puente.

Ese tipo de maniobras obliga a implementar cortes programados, como el cierre total de la autopista Cantilo durante la noche, para garantizar condiciones seguras de ejecución.

La obra apunta a optimizar la conectividad y reducir demoras en un corredor clave, con mejoras proyectadas para la circulación futura.

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