Desde Buenos Aires, allegados de rehenes exigieron la mediación de la Santa Sede ante la demora de excarcelaciones por parte del régimen chavista.
Familiares de argentinos que permanecen secuestrados en Venezuela se reunieron frente a la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires para solicitar formalmente la intervención del Vaticano y acelerar la liberación de sus seres queridos. La convocatoria buscó implicar a la Iglesia católica en las gestiones diplomáticas.
La manifestación fue encabezada por parejas de los detenidos, quienes entregaron un comunicado dirigido al papa y al secretario de Estado de la Santa Sede apelando a la sensibilidad humanitaria y al compromiso de la Iglesia con los derechos fundamentales.
En el texto, los familiares pidieron acciones urgentes para proteger la integridad física y psicológica de los rehenes, cuya detención califican de ilegal e irregular, y expresaron su profunda preocupación por la lenta marcha de las excarcelaciones.





