La sanción impuesta a Eugenia Rolón por parte de la Provincia de Buenos Aires reavivó el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles viales y los requisitos para acceder a la licencia de conducir. La prohibición de otorgar el registro en todo el territorio provincial fue interpretada como una medida ejemplificadora para desalentar conductas peligrosas al volante.
Funcionarios provinciales señalaron que el objetivo no es solo sancionar, sino también prevenir situaciones que puedan derivar en siniestros viales. En ese sentido, remarcaron que las licencias de conducir constituyen una habilitación que implica responsabilidad individual y compromiso con la seguridad colectiva.
Desde distintos sectores valoraron la decisión como una señal clara de que la Provincia avanzará con mayor firmeza frente a infracciones graves, priorizando la protección de peatones, ciclistas y automovilistas, y reforzando una política de tolerancia cero ante conductas que pongan en riesgo la vida en el espacio público.





