El barigüí es un insecto pequeño, de color oscuro, cuya presencia suele generar un fuerte impacto en la vida cotidiana de las comunidades afectadas. En la Provincia de Buenos Aires, su aparición se intensifica cuando se combinan temperaturas elevadas, lluvias frecuentes y un aumento del caudal en ríos y arroyos.
A diferencia de otros insectos, el barigüí se reproduce en aguas limpias y en movimiento, lo que explica su mayor presencia en zonas ribereñas y áreas cercanas a cursos de agua. Una vez adulto, se desplaza hacia zonas pobladas en busca de alimento, lo que incrementa el contacto con personas y animales.
Especialistas señalan que, si bien el barigüí no suele transmitir enfermedades graves, sus picaduras pueden generar complicaciones dermatológicas y cuadros alérgicos. En algunos casos, la inflamación puede extenderse durante varios días y dificultar la realización de actividades cotidianas.
El fenómeno no es nuevo, pero en los últimos años se registraron apariciones más intensas y prolongadas, lo que genera preocupación entre vecinos y autoridades locales.





