Un hombre oriundo de la Provincia de Santa Fe fue imputado por una millonaria estafa luego de hacerse pasar durante años por abogado, pese a no haber completado la carrera universitaria. Según la investigación judicial, solo había aprobado 13 materias, pero utilizó una identidad profesional falsa para ganarse la confianza de su entorno más cercano.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, el acusado aseguraba ejercer como abogado y ofrecía asesoramiento legal y financiero a familiares, amigos y conocidos. Bajo esa fachada, convencía a las víctimas de realizar supuestas inversiones, iniciar trámites judiciales o entregar dinero para resolver conflictos legales que, en realidad, nunca existieron.

La maniobra le permitió recaudar alrededor de 54 millones de pesos a lo largo del tiempo. El dinero era solicitado en efectivo o mediante transferencias bancarias, siempre bajo la promesa de rendimientos económicos o soluciones rápidas a problemas legales. Sin embargo, las causas nunca avanzaban y las respuestas del supuesto profesional comenzaban a ser cada vez más evasivas.

La estafa salió a la luz cuando varias víctimas comenzaron a intercambiar información y detectaron inconsistencias en los relatos y en la documentación presentada. A partir de las denuncias, la Justicia comprobó que el hombre no estaba matriculado como abogado y que su paso por la universidad había sido incompleto, sin título habilitante.

El imputado enfrenta ahora cargos por estafa reiterada, mientras la investigación avanza para determinar si existen más damnificados y si el dinero obtenido fue utilizado para adquirir bienes u ocultado a través de terceros. El caso volvió a encender la alerta sobre la importancia de verificar credenciales profesionales, incluso cuando se trata de personas del círculo íntimo.

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